LA MALDAD DE ESCRIBIR

Muchos libros de los que apenas voy a hablar a fondo porque en este caso me interesan más sus autores. La idea de traerlos a todos ellos surgió al leer este libro publicado por la editorial Nortesur, La literatura y el mal, de George Bataille. Se trata de un ensayo dedicado a ocho autores de los que sólo hablaré de tres de ellos; Proust, Kafka y Genet, aunque en este libro se les dedica otros capítulos a Emily Bronte, Michelet, Blake, Sade y Baudelaire. Al leerlo, en realidad, yo diría que el estudio no se centra en el mal que hay en los autores, por más que Bataille se empeñe en esa teoría, sino más bien en el rechazo y el tratamiento que le dan al mal éstos. Todos, desde mi punto de vista, comparten un rechazo feroz ante las injusticias, ante el mal. Hablaré también de dos autores que me parece, comparten con Proust, Kakfa y Genet el gusto por transgredir o abolir prejuicios morales, políticos y sociales. Todos ellos son rebeldes con pensamiento propio que lejos de sumarse a ninguna ideología, combaten con sus ideas un pensamiento original e independiente. En la introducción de este libro Foucault dice que “debemos a Bataille gran parte del momento que vivimos”, y es cierto, por lo que también a él deberíamos incluirle como pensador que pone en evidencia otra cualidad que todos comparten, y es su alegato contra el desprecio, venga del frente que venga; social como es el caso de Proust en su En busca del tiempo perdido pone en evidencia el clasismo, el racismo hacia los judíos o los tabúes que existían en las relaciones fuera del matrimonio. En todos ellos encontramos una crítica a las convenciones sociales que quizá en el siglo en el que nos encontramos-o casi- han sido superadas. En el caso de Genet, la homosexualidad y la marginalidad son normalizadas como la locura o los totalitarismo en Kafka. Todos ellos se acercan en su literatura a los extremos y por ese motivo me interesan.

Este verano comencé con la lectura de En busca del tiempo perdido, voy por el tercer volumen, y para aquellos que quieran leer una reflexión sobre este libro deberían leer el apéndice que le dedica Chantal Maillard en su libro, Bélgica editado por Pre-textos. En todos ellos descubrimos –y quizá  a esto se refiere Bataille por maldad- la crueldad refinada de Proust en el que nos presenta una sociedad que en principio aparece mitificada; el Mundo de los  Guermantes, aristócratas que abren su puerta en el tercer volumen y se nos presenta como el culmen de la educación y valores morales. A medida que vamos leyéndolos asistimos con el escalpelo de Proust a su disección, y poco a poco, nos presenta a una sociedad llena de prejuicios y desprecios tanto la sociedad como a sus costumbres. Lo que estaba arriba pasa abajo, y nos quedamos con la idea de que las amantes, las cocottes poseen mayor calado ético que aquellos personajes pretendidamente intachables

Invierte los valores como lo hace Genet con su novela el Milagro de la Rosa.  Esta novela editada por Errata Naturae me interesa por la capacidad que tiene el autor de elevar estéticamente temas tan peliagudos como la delincuencia y la homosexualidad. Aquí subvierte los valores y asistimos a la creación de belleza a través de la violencia y de lo sórdido. De estos autores valoro, sobre todo, su novedosa manera de utilizar el lenguaje. Me interesa más el segundo volumen editado también por Errata Naturae: El enemigo declarado, porque se trata de una recopilación de textos escritos por Genet y entrevistas que le realizaron a lo largo de su vida. En él encontramos al Genet político, su relación con los Panteras Negras, con los palestinos, y sus opiniones sobre la creación literaria y vida personal. Se trata de un retrato amplio que nos permite acercarnos al pensamiento de Genet, en el que lejos de seguir patrones o ideologías, nos muestra a alguien con una fuerte personalidad que nos se deja asimilar por ninguna de las corrientes ideológicas de su época, mas que la suya, o como la de su contemporáneo, Guy Debord, ambos rebeldes contra todos, e incluso contra sí mismos.

De Guy Debord acaba de editar Pepitas de Calabaza su Esa mala fama, en la que se defiende de los ataques y las críticas a su obra. Por estos motivos me interesan estos autores, porque me parece que en el pensamiento actual faltan escritores que hablen desde sí mismos y no apoyándose en teorías ajenas. Este pequeño librito, Esa mala fama, es una contestación del fundador de la Internacional Nacionalista en el que responde a los ataques sufridos desde sus propias opiniones sin apoyarse en otros pensadores o citas. Hoy en día, es muy difícil encontrar libros de ensayo que no estén repletos de referencias a estos y a aquellos (lo que no quiere decir, que ambos, Genet y Debord, no tuvieran una cultura profunda, de hecho, es curioso como a ambos se les reprocha que escriban de manera tan correcta, clásica, llegan a decirles, como si al considerárseles tan modernos, deberían hablar de manera incorrecta.

En el libro de Genet hay declaraciones tan sorprendentes y visionarias como la de cuando le preguntan qué revolución temería y contesta; La China. También encontramos artículos tan certeros como Violencia y Brutalidad, que pueden definir el momento actual de las revoluciones en Oriente. Se podrá estar o no de acuerdo con las teorías de Genet o Debord, pero no se les puede negar su increíble capacidad de razonar desde sus posturas de manera coherente y sincera. Genet llega a admitir que es racista con los blancos, al quejarse del racismo que sufren los negros, y añadir, que quizá los palestinos y negros le son afines por cuestiones eróticas.

Otro ejemplo, y este es español, es Antonio Trevijano con este libro Teoría Pura de la República,  nos muestra un trabajo original y comprometido con la idea de aclarar y analizar la Revolución Francesa. Critica tanto lo ocurrido en esa época como sus consecuencias en la nuestra. Me está gustando mucho porque explica la Revolución Francesa sin ningún tipo de mitificación, y abre una brecha crítica acerca de la tergiversación que han sufrido la mayoría de sus postulados. Una de las frases que podemos encontrar en ella es: “Eso permite reflexionar, a contracorriente de las ideas dominantes, para destruir ficciones en que se apoyan los textos constitucionales del Estado de los partidos y de los idiotismos del lenguaje político de los herederos de la Revolución Francesa, que utilizan palabras ideológicas sin sentido histórico”.

También llega a afirmar que la Revolución. Francesa no siguió ningún patrón establecido, sino que fue fruto del Azar y la Fortuna, para concluir que “Los crueles experimentos de la historia (…)han rebatido las dos teorías universales de la revolución, cuyo rotundo fracaso se ha tenido que disimular con la eficacia de un subproducto engendrado con ellas: La oligocracia de la clase política al Oeste, y la dictadura de la clase burocrática, al Este. Hoy fundidas en el genérico estado de partidos”. ¡Ahí es nada¡

Otro ejemplo, y este es español, es Antonio Trevijano con este libro Teoría Pura de la República,  nos muestra un trabajo original y comprometido con la idea de aclarar y analizar la Revolución Francesa. Critica tanto lo ocurrido en esa época como sus consecuencias en la nuestra. Me está gustando mucho porque explica la Revolución Francesa sin ningún tipo de mitificación, y abre una brecha crítica acerca de la tergiversación que han sufrido la mayoría de sus postulados. Una de las frases que podemos encontrar en ella es: “Eso permite reflexionar, a contracorriente de las ideas dominantes, para destruir ficciones en que se apoyan los textos constitucionales del Estado de los partidos y de los idiotismos del lenguaje político de los herederos de la Revolución Francesa, que utilizan palabras ideológicas sin sentido histórico”.

También llega a afirmar que la Revolución. Francesa no siguió ningún patrón establecido, sino que fue fruto del Azar y la Fortuna, para concluir que “Los crueles experimentos de la historia (…)han rebatido las dos teorías universales de la revolución, cuyo rotundo fracaso se ha tenido que disimular con la eficacia de un subproducto engendrado con ellas: La oligocracia de la clase política al Oeste, y la dictadura de la clase burocrática, al Este. Hoy fundidas en el genérico estado de partidos”. ¡Ahí es nada¡

Para terminar, me gustaría hablar de una novela que sí habla abiertamente de la maldad a través de dos personajes literarios. Purga. Novela buenísima en el que la maldad es algo que vamos descubriendo poco a poco en sus personajes, maldad ambigua producto de las circunstancias que les toca vivir a sus personajes. La historia transcurre en Estonia y narra la vida de una mujer joven al encontrarse con otra persona vieja.  Ambas sufren la violencia y la opresión, y se ven obligadas a sobrevivir. Es curioso como empiezan a publicarse historias personales de la gente que vivió bajo la ocupación nazi, y la ocupación rusa. Historia dura, que mediante el lenguaje conciso y preciso nos habla de los vericuetos del dolor y la superación. Compleja en cuanto a sentimientos.

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Acerca de duelosliterarios

Licenciada en Historia del Arte Actualmente coordino el programa de televisión, Las Noches Blancas, dirigido y presentado por Fernando Sánchez Dragó desde el año 2003.
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